Cielo y Oscuridad.

Oscuridad amiga ven, te conozco y no me eres extraña, me abrazo a tí y me sumerjo en tu bruma y es como volver a casa.

Te acercas poco a poco a paso lento, y tus brumas van llenando todo el ambiente y ya nada se ve claro, y el cuerpo se paraliza y la luz se aleja y todo se vuelve confuso, ya no hay nada claro, la lengua se para y los oidos oyen sonidos de voces pero el entendimiento no alcanza a traducirlas.

La estancia está oscura, mis ojos están abiertos y veo sombras que se mueven de aquí para allá, yo estoy ahí paralizado, la noche me avisa y salgo al balcón, levanto la mirada al cielo y veo tu enorme rostro, tus ojos tus enormes nariz y barba, las nubes te han servido de vehículo para mostrarte ante mí y dejarme el mensaje, escucha, me dices, he venido y tú tienes una misión, eres el enlace entre yo y el Príncipe de la Oscuridad.

Vuelvo dentro, me siento en el sofá, espero una visita, suena la raspadura de una garra al fondo del pasillo, en la oscura puerta que da a la calle, no, no tengo miedo, preparo un cenicero y espero la entrada del Príncipe de la Oscuridad………..

Me pregunto ¿de quién estoy más cerca? del Rey del Cielo o del Príncipe de las Tinieblas, y preparo mi entrevista mentalmente.

Pasa el tiempo y las nubes del cielo se disipan apareciendo tras ellas las estrellas, ya no hay sonidos al fondo del pasillo oscuro.

La luz entra por la ventana y se encuentra con mi rostro, el sueño me abandona, me siento sobre la cama y no sabría responderme sinceramente de dónde estoy más cerca, de la luz o de la oscuridad.