Las Pastillas

-Ayer soñé que existía un mundo feliz que se conseguía con pastillas, que nuestro estado de ánimo lo llevábamos dónde deseábamos tomando las dosis adecuadas de ésas pastillas.

Y tú eras una gran especialista en el uso de las dosis adecuadas.

Si querías estar alegre tomabas la pastilla de la alegría, que querías estar sereno la pastilla de la serenidad y si querías conocer la tristeza la pastilla de la tristeza.

Y me uní a ti.

Y tú hacías que yo me encontrara en el estado de ánimo que deseaba.

Me pregunté ¿porqué me uní a ella? ¿acaso sólo pensando en mí?.

Si ella controlaba mi estado de ánimo ¿controlaba yo acaso el suyo?.

Pronto me di cuenta que tendría también que especializarme en el uso de pastillas para otros.

De ésa manera podría proporcionarle el estado de ánimo que ella demandara.

Entonces me pregunté ¿Qué sorpresas nos daría la vida a ella y a mi? ¿podríamos esperar algo especial que escapara a nuestro control?.

Miré tus ojos y como no encontré la mirada deseada te pedí la pastilla de ver la mirada deseada y me la diste y vi tu mirada deseada.

Entonces me pregunté ¿y ella ve la mirada deseada en mi? y te pregunté y me dijiste que necesitabas la pastilla de la mirada deseada…………

Entonces dudé de todo, dudé de ti y dudé de mi.

Dudé del mundo entero y te pedí la pastilla de ver el mundo ideal.

Tú contestaste que ésa no existía que sólo existía la pastilla del olvido.

Los dos tomamos la pastilla del olvido y nos olvidamos el uno del otro.

Ahora estamos esperando que inventen la pastilla del recuerdo y no sabemos que estamos solos.