En el Hospital

-Estaba en aquella cama entubado y conectado a varios aparatos, de mi cuello salía un manojo de cables conectados a algún punto sensible.

La septicemia amenazó con llevarme de éste mundo y lo habría conseguido si aquella enfermera no hubiera vigilado adecuadamente mi estado y avisado al médico de la Uvi.

Allí pasé bastantes días, la vida de aquel lugar desde la mañana a la noche ya empezaba a hacérseme familiar.

Las conversaciones de las mañanas después de la noche larga y callada animaban mis oídos.

Yo sin moverme atado a aquella cama con mis tubos y mis cables.

El médico que a cualquier hora de la madrugada se acercaba y me preguntaba………..

Todo seguía su ritmo hasta que un día llegó la tarde parecía una como cualquier otra.

De momento se oyen voces y carreras médicos y enfermeras en acción en torno a un paciente llegado de urgencia, todo alborotado por salvar una vida, una insignificante vida era capaz de movilizar de aquella manera a todo el personal.

No lo pude evitar mi vida también era insignificante y mucha gente estaba trabajando por sacarme adelante.

El joven fue salvado y las lágrimas y la emoción se apoderaron de mi sin poderlo evitar.

Había personas en el mundo que trabajaban por la vida.

Ojalá venzan definitivamente a las que luchan por la muerte.