-Queridos amigos yo cuando me pongo a observar a los humanos siento una enorme ternura, porque pienso que tienen buen corazón y hacen todo lo que pueden por vivir.
Un viaje en metro te hace ver muchas cosas, ves como hay ayuda, ves como compartimos un espacio reducido y facilitamos entradas y salidas con una sonrisa.
La sonrisa vale mucho y en el metro multiplica su valor.
Os veo hermanos con la mente ocupada en vuestros problemas y como aún así tenéis una amabilidad, un detalle con vuestro compañero o compañera de vagón.
Un viaje en metro nos dice mucho de los humanos y nos hace comprender su mérito.
Pensamos en qué les espera en su destino (que puede ser bueno o malo), y en cómo lo afrontarán.
En sus problemas cotidianos que comprendemos porque nos afectan a todos y en cómo en medio de ésos problemas facilitamos amablemente la salida o entrada en el vagón.
Queridos amigos los humanos tenemos gran mérito porque estando solos (como estamos en la tierra), somos capaces de amabilidades con nuestros hermanos.