-Amigo mío yo hoy cuando el ánimo me había abandonado me he acercado a la barra de ése bar dónde hacemos bromas sobre ¡amigo! y tú contestas ¡¡amigo amigo!!.
Y resulta que has notado que en mí algo no iba bien y me has preguntado.
Y has comentado sobre el estado de ánimo.
Y parece mentira pero tu interés ha levantado mi ánimo y la cerveza y tu interés han hecho su efecto.
Hacemos bromas y muchas veces la bromas tienen una parte de verdad.
Y resulta que nos interesamos por como está el otro y podemos ayudarnos.
¡¡Amigo amigo!! puede que sólo nos veamos de vez en cuando pero cuando decimos lo de ¡¡amigo!! algo de verdad estamos transmitiendo.
Yo hoy lo he visto y no sin sorpresa, ahora sé que somos realmente amigos porque notamos cuando el otro está bajo y nos necesita.
Las bromas y los chistes tienen su verdad, verdad que habita en lo profundo de nuestro subconsciente.
Querido amigo gracias por estar hoy ahí detrás de ésa barra de mi bar.