En Navidad todos somos buenos.

En Navidad parece como si olvidamos nuestras diferencias.

Pero la realidad es otra.

Las diferencias familiares siguen siendo las mismas.

Los lugares de guerra se siguen odiando y matando igual.

Todos quisiéramos que todo fuera mejor.

Aunque sólo sea por unas horas.

Pero aunque hagamos la paz familiar en la cena de navidad.

Al día siguiente nuestras diferencias están vivas.

Queridos no hay fechas mágicas.

Y los odios y diferencias viven.

Perduran en las fechas.

Yo lo siento.

Pero conozco lo humano.

Por éso no me dejo llevar de sueños falsos.

Toda una pena querid@s.

Yo voy a votar.

Yo voy a votar.

Y no porque crea en los políticos

Porque creo en la democracia.

Y la democracia es el régimen menos malo.

Por éso voy a votar.

También tengo mi partido.

Y mi partido es UPYD.

Para mi es el mejor.

Pero respeto todas las opciones que dan vida a la democracia.

Hay que mejorar la Democracia.

Eso es la obligación de todos.

Yo creo en mi país.

Yo creo en los españoles.

Yo creo en su sabiduría popular.

Por éso lo que salga será lo mejor.

Yo Amo mi país.

Y amo a los humanos.

Querer no es poder.

Yo quería que me tocara la lotería.

Y sin embargo no me tocó.

Yo quería a aquella chica de los ojos dormilones y sin embargo yo no era querido por ella.

Por éso pienso que los que dicen que poder es querer pecan de un poco chulos.

Hay circunstancias en las que lo que nosotros queramos no tiene nada que ver con la realidad.

Yo queridos querría ser feliz sin fisuras.

Sin embargo la realidad de la vida me dice que no es posible

Querid@s luchemos por lo que queremos.

Pero no creamos que por quererlo lo vamos a tener.

Os quiero a todos.

Porque todos somos limitados en nuestros deseos.

Estoy perdiendo la memoria.

Queridos poco a poco tengo menos memoria.

Es terrible.

Se empieza por cosas pequeñas.

Por nombres fechas y poco a poco más.

Ahora tengo problemas con las claves de acceso a mi ordenador a mis redes sociales y a mis tarjetas.

Podéis imaginaros la angustia.

Los médicos hacen pruebas.

Los médicos aún no se han pronunciado.

Estoy muy preocupado.

Por ése camino progresivo al final todo termina mal.

Tan mal que es como no existir.

Terminas siendo un vegetal.

Ésto me lo contó un amigo al principio de su enfermedad.

Era un hombre muy brillante.

Hoy no me conoce ni a mi ni a nadie.

El abandonado por su mujer.

Mi mujer me ha abandonado.

Y no pasa nada.

No pasaría nada si yo no la quisiera.

Pero resulta que la quiero.

Yo tenía a mi mujer

Era mi principal apoyo.

Sin embargo yo he sido muy torpe.

Yo no he sido capaz de darme cuenta de que ella no era feliz.

Por éso ha sido un duro golpe.

No sabia que amaba a otro.

¡¡he sido muy torpe!!.

Ahora estoy hundido.

Ahora no puedo quejarme a nadie.

Porque quedaría muy ridículo.

Ahora veo muy difícil mi recuperación.

Porque lo veo todo negro y cuesta arriba.

Quizás algún día pueda remontar el vuelo.

Pero ya nada será como antes.

El corderito

Había un pueblo y en el pueblo una familia que criaba cuidaba y vendía  animales.

Tenían vacas cabras y corderos.

Y la niña pequeña de la casa mantenía una estrecha relación con un corderito.

La niña le hablaba lo acariciaba y pasaban mucho tiempo juntos.

Un día al volver del colegio la niña no encontró su corderito.

El padre por error lo vendió a unos carniceros.

La niña no sabia que hacer en su desesperación.

Lloró y grito desconsoladamente.

El padre no sabia que hacer.

No había teléfonos y tampoco sabia exactamente dónde se habían llevado al corderito.

Estaba todos desolados….

De momento y desde la puerta oyeron beeee beeee beeee. ……

La niña se lanzó a la calle…

Y allí estaba su corderito…

Se abrazaron y lloraron largo rato.

Desde ése día se consideró un milagro la vuelta del corderito.

La niña y el pequeño cordero ya nunca se separaron.