
Flores del jardín de:
Antonia Rollon Blanco
Foto de Joaquín Sarabia.
El sacerdote
Que se enamoró
De una mujer.
Habia un sacerdote
Y una mujer….
Y se enamoraron locamente
La pasión
Anidó en el corazón
Del sacerdote….
Su cuerpo y su mente
Estaban enamorados
De esa mujer….
El sacerdote
Alzaba los ojos
Al cielo buscando a su Dios…
Y le preguntaba:
-Dios mío ¿porqué no puedo amar como hombre a una mujer y amarte a ti como sacerdote?
Mi fé sigue intacta y quiero servirte Dios mío… pero mi cuerpo necesita una mujer…
Dios mío ¿porqué la ley de los hombres es tan extricta y los sacerdotes católicos no podemos amar a Dios y a una mujer?… ¡¡dímelo Dios mio!!….
Y el sacerdote se dormía agotado y sin encontrar una respuesta….
Luchó por olvidar
Lo trasladaron de lugar
Lejos de la mujer amada…
No era fácil olvidar
Y aún hoy
Ya mayor y cercano a la vejez…
Recuerda aquel amor
Y duda si hizo bien
En renunciar a el.
Joaquín Sarabia
Eso es mejor que la pederastia. Abrazo
Asi es Rubén … lo anormal tiene consecuencias… un abrazo amigo de años 🙂 .