-La soledad de ésta celda me habla de venganza, de que la justicia se consigue con ríos de sangre y sólo pienso en ello, en que la vida de mis hermanos clama venganza.
Pasa el tiempo y los negros fantasmas me invaden y me hablan de horrores sin fin, horrores personales y horrores en masa, de masas llenas de odio que se despedazan unas a otras.
Han pasado varios años y mi espíritu y mi mente tratan de sobrevivir, hablo con mis carceleros y descubro que son hombres frágiles como yo, y me pregunto ¿a quién puedo culpar de mis penas y de mis dudas y oscuridades? y no encuentro respuestas.
Han pasado muchos años y veo que sólo tengo una alternativa, que la vida sólo me ofrece una opción y tengo que elegir entre vida o muerte, y la muerte me dice que ella ofrece enfermedad, odio y destrucción.
No he dudado y he elegido la única opción razonable, he elegido la vida la salud de mano de la reconciliación y la paz.
Ahora sólo tengo una meta, sembrar la semilla del amor entre los hombres, no hay otra opción razonable y verdadera.