-Sabes, lo que los humanos necesitamos para vivir satisfechos es que tengamos alimentada nuestra vanidad.
La vanidad es la madre de todos los males porque todos somos vanidosos y necesitamos presumir de nuestras virtudes.
Nuestra lucha despiadada por tener más poder e influencia la llevamos a cabo para alimentar nuestra vanidad.
Y somos así y no hay remedio.
Las disputas, los conflictos las guerras y los males de éste mundo tienen su base en nuestra vanidad.
¿Cómo podríamos alimentar nuestra vanidad sin que nos perjudique a todos?
Pues quizás deberíamos tomar consciencia de que somos valiosos, de que somos seres únicos.
Todos y cada uno de nosotros deberíamos tomar consciencia de nuestra valía de ése modo no tendríamos problema en aceptar la valía de los demás.
Quizás de ése modo acabaríamos con la envidia fuente de mucho mal.
De momento deberíamos saber que todo es vanidad y el mundo se mueve por ella.