¿ Por Qué ?.

– Yo sólo quería ver como estabas si tus problemas se iban solucionando poco a poco, si por fin estabas más animado.

Habías pasado otras veces por malos momentos algunos compartidos conmigo y todos uno a uno los habíamos superado.

Ahora me tenías preocupada porque la última vez que te vi y sin motivo aparente estabas sombrío demasiado sombrío.

No fui capaz de adivinar tu dolor oculto pero sí intuirlo, saber que lo sufrías profundamente.

Me dijeron que tu médico te había recetado ansiolíticos, antidepresivos y neurolépticos y yo sabia que tu no los tomarías nunca, era ésa una medicación que estaba en contra de tus principios y antes morirías que tomarla.

Ahora sé que esos monstruos que crecieron en silencio dentro de ti han sido más fuertes.

Lástima que no repararas en pensar que yo estaba aquí detrás de ti, esperándote.

Ahora todo ha terminado, te fuiste sin avisar y rompiendo mi corazón en mil pedazos.

Sobre Disidentes.

– Tú me dices que la razón la tenéis vosotros que cualquier voz que discrepe está equivocada.

Y yo pienso que me estás hablando del pensamiento único y en lo difícil que es aplicar la libertad de pensamiento y opinión dentro de cualquier organización.

Y tu me puedes decir que para obtener metas y resultados hay que guardar un mínimo de disciplina y unidad porque si no la idea se disipa y la meta se pierde.

Ocurre y ha ocurrido en la historia que hombres muy valiosos se han perdido por discrepar y pienso que es una pena.

También entiendo lo de la metas.

Lo que no veo tan claro es lo de que «el fin justifica los medios» porque creo que no es verdad.

Yo me siento en el teatro de la vida como espectador y tú me dices que es ésa una postura muy cómoda y yo te lo confirmo.

Pero debes de saber que soy débil y sensible a las decepciones y quizás por eso me mantengo un poco alejado por miedo a los sinsabores y disgustos.

El Fondo de la Cuestión.

– Siempre he pensado en lo difícil que puede resultar a veces llegar a un acuerdo entre dos posturas distintas.

Y no me refiero ya a asuntos públicos en dónde la democracia permite debatir y llegar a acuerdos.

Me refiero a la vida cotidiana en dónde las distintas posturas están adobadas con otros ingredientes que nada tienen que ver con el asunto.

Un ejemplo a la vista son la comunidades de vecinos.

Se puede discutir sobre ésta o aquella cuestión pero en el fondo laten otros asuntos como la mejor o peor situación social de cada vecino.

De si tiene mejor o peor coche, de si gana más o menos dinero y si es más o menos culto.

Y la cuestión que se discute sólo es la pantalla, la excusa y lo que realmente mueve la discusión son la mayor o menor envidia o rivalidad entre los vecinos.

Eso es una realidad y hay que vivir con ella si no queremos mantenernos al margen en nuestro mundo particular y no participar.

Vanidad.

-Sabes, lo que los humanos necesitamos para vivir satisfechos es que tengamos alimentada nuestra vanidad.

La vanidad es la madre de todos los males porque todos somos vanidosos y necesitamos presumir de nuestras virtudes.

Nuestra lucha despiadada por tener más poder e influencia la llevamos a cabo para alimentar nuestra vanidad.

Y somos así y no hay remedio.

Las disputas, los conflictos las guerras y los males de éste mundo tienen su base en nuestra vanidad.

¿Cómo podríamos alimentar nuestra vanidad sin que nos perjudique a todos?

Pues quizás deberíamos tomar consciencia de que somos valiosos, de que somos seres únicos.

Todos y cada uno de nosotros deberíamos tomar consciencia de nuestra valía de ése modo no tendríamos problema en aceptar la valía de los demás.

Quizás de ése modo acabaríamos con la envidia fuente de mucho mal.

De momento deberíamos saber que todo es vanidad y el mundo se mueve por ella.

Agradecido.

-Os he visto como os veo todos los días con vuestras actividades, con vuestras prisas en los transbordos y adivinando tras cada uno de vosotros una vida con sus problemas.

He podido ver que os esforzáis que las arrugas de vuestras caras reflejan sacrificios y esfuerzos para seguir adelante, por ayudar a los vuestros.

Os Quiero.

Necesito deciros que en el tiempo que llevo viviendo todos me habéis tratado bien.

Empezando por mis padres y hermanos siguiendo por los amigos, familia, compañeros de trabajo médicos enfermeras, todos todos me habéis tratado y cuidado bien de mi.

Ahora no sé cómo corresponderos.

Necesito devolveros vuestros buenos tratos y no sé cómo.

Sólo puedo devolver bien por bien sólo puedo hablar cosas de agradecimiento hacia todos los hermanos de especie con los que me he tropezado.

¿Qué puedo hacer para devolveros tanto bien?.

Trataré de pensarlo para hacerlo lo mejor que pueda.

El Crimen.

– La vida va transcurriendo a veces poco a poco casi sin darnos cuenta y otras rápida y veloz va sucediendo un hecho a otro y no nos da tiempo a asimilarlos.

Yo quisiera creer que realmente no eres consciente o trato de justificar de alguna manera algo que en el fondo no tiene justificación.

Y me digo, es que ella provoca de forma desmesurada y ante ése ataque es muy fácil perder la cabeza.

Y lo pensaba cuando tus amenazas quedaban sólo en eso en amagos que no llevabas a término.

Trataba de pensar que siempre quedaría en amagos.

Y hablaba contigo y trataba de serenar tu espíritu y te aconsejaba que mejor te alejaras que abandonaras una convivencia que no podía terminar bien.

Yo os conocía a los dos y os quería a los dos, lástima que en los últimos tiempos habíais creado un infierno espeso entre vosotros que era mejor arreglar con el alejamiento y eso os lo hice ver.

Ahora estoy aquí ante el cadáver de ella, no pudiste dominarte y ahora deberás pagar durante toda tu vida éste abominable crimen.

De Hijos y Padres.

-Cuando éramos niños veíamos a nuestros abuelos mayores y nos parecía que nunca llegaríamos nosotros a sus edades porque el tiempo lo medíamos de otro modo y porque éramos niños.

Pasó el tiempo y nuestros abuelos ya no están y son nuestros padres los que han ocupado su lugar, ahora los mayores son nuestros padres y nosotros comprendemos ya perfectamente que detrás de ellos nosotros ocuparemos su lugar.

Y nos desesperamos porque nuestros padres eran perfectos y ahora poco a poco van perdiendo su perfección y notamos que nos necesitan y vemos que cada día son más niños que cada día están más indefensos.

Y nos rebelamos y nos preguntamos cómo el hacedor de todo cometió tantos fallos y en ocasiones nos decimos ¿Cómo pudo hacer el mundo tan mal?.

Yo no me lo pregunto porque me da igual si hay o no hay hacedor del mundo me lo bebo como es y trato de sacar fuerzas de dentro de mí porque me va a dar igual creer una cosa u otra.

Veo la mirada inteligente de mi anciano padre y sé que llega lejos muy lejos más allá de dónde le acompaña su deteriorado cuerpo.

Y sólo estoy seguro de una cosa, de que necesito su bendición, no puede haber nada más nefasto para un hombre que la maldición de su padre.

Pero no queda ahí la cosa, la cuestión va más lejos porque un buen padre tiene nuestro amor.

Y el amor mueve el mundo y vive para siempre en el corazón y ya nunca nos abandonará ni siquiera cuando nosotros seamos ancianos y nos acordemos de cuando nuestro padre lo fue y nos comprendió caminando un pasito por delante de nosotros.

Sobre el Amor.

-¿Acaso quieres que me crea que lo que veo no es realidad?

¿Acaso piensas que voy a preferir tú realidad a mi sueño?.

Sabes,  tienes un gran defecto, tienes los pies tan sentados en la tierra que nunca podrás ver las cosas con altura de miras.

Ya sé ya sé que en cuestiones de sentimientos nadie tiene la última palabra.

Que en cuestión de sentimientos hasta el más listo puede perderse y luego no encontrar la salida.

Pero quiero que sepas que prefiero mi sueño de amor y bondad a tú triste realidad.

Porque si todos vemos sólo la parte triste nunca veremos la luz y sin luz todos pereceremos.

Por eso voy a adentrarme en la selva de los sentimientos tratando de observar ésa bella mariposa que vuela y vuela entre la vegetación.

Tú mientras permanecerás con tus pies hundidos en ésa fría realidad que te marchitará para siempre.

La Arena ciega tus ojos.

-Hermanos qué difícil nos resulta guardar la calma ante la adversidad, qué difícil nos resulta razonar cuando las pasiones ocupan nuestro corazón.

En ésas ocasiones nuestros oídos sólo sirven para escuchar proclamas bélicas que nos llamen al combate para intentar restablecer la justicia.

De nada nos sirven los llamamientos a la paz de espíritu cuando nuestro corazón está ardiendo en llamas.

Por eso comprendo a los que se retiran.

Por eso comprendo a nuestros ancianos que buscan el alejamiento del mundo.

Hermanos todo lleva su tiempo y nuestro corazón tiene su ritmo y no podemos obligarle porque cuando los ojos ven odio nuestro corazón no puede ver paz.

Por eso envidio a los que huyen del mundo y buscan refugio en la soledad de una gruta.

Hermanos cuando podáis encontrar un momento de paz porque el mundo os lo permita ¡por favor! deteneros a pensar que todos estamos hechos igual.

Somos básicamente iguales por lo tanto :

Haz a tu hermano lo que te gustaría te hicieran a ti y no permitas que la arena de la vida ciegue tus ojos.

En el Hospital

-Estaba en aquella cama entubado y conectado a varios aparatos, de mi cuello salía un manojo de cables conectados a algún punto sensible.

La septicemia amenazó con llevarme de éste mundo y lo habría conseguido si aquella enfermera no hubiera vigilado adecuadamente mi estado y avisado al médico de la Uvi.

Allí pasé bastantes días, la vida de aquel lugar desde la mañana a la noche ya empezaba a hacérseme familiar.

Las conversaciones de las mañanas después de la noche larga y callada animaban mis oídos.

Yo sin moverme atado a aquella cama con mis tubos y mis cables.

El médico que a cualquier hora de la madrugada se acercaba y me preguntaba………..

Todo seguía su ritmo hasta que un día llegó la tarde parecía una como cualquier otra.

De momento se oyen voces y carreras médicos y enfermeras en acción en torno a un paciente llegado de urgencia, todo alborotado por salvar una vida, una insignificante vida era capaz de movilizar de aquella manera a todo el personal.

No lo pude evitar mi vida también era insignificante y mucha gente estaba trabajando por sacarme adelante.

El joven fue salvado y las lágrimas y la emoción se apoderaron de mi sin poderlo evitar.

Había personas en el mundo que trabajaban por la vida.

Ojalá venzan definitivamente a las que luchan por la muerte.