-Cuando ves que vas acumulando años y el tiempo se te escapa entre los dedos, cuando miras atrás y ves que el sendero es mucho más largo que el que te queda por recorrer, es como si costara trabajo pensar en ello.
Todo transcurría tranquilamente sin sobresaltos y trataba que el tiempo no se hiciera ni demasiado lento ni demasiado largo.
Ya había pasado casi todas las pruebas incluso la muerte de mi compañera y sobreviví a ella recorriendo el camino que el destino me tenia reservado.
Ahora a mi edad avanzada me he enamorado de una mujer mucho más joven.
Y todo transcurriría sin problemas.
Pero resulta que tengo unos ahorros conseguidos durante toda mi vida con mi trabajo y buena administración.
Y mis hijos dicen que ésa joven sólo quiere mi dinero.
Y yo pienso que mi dinero es mío y aún me funciona la mente aunque el cuerpo no acompañe tanto.
Y como el cuerpo no me acompaña mis hijos se han convertido en mis carceleros y no puedo salir de casa ni recibir llamadas.
Al final vivo en un sepulcro y todo por mi dinero y siempre tendré la duda de si ella también sólo piensa en el dinero.
Estoy preparando unas reflexiones acerca del dinero para el próximo post, Joaquín. Sincronicidad que le dicen, tu relato me ha reforzado la intención, así que graicias.
Un abrazo para ti desde el otoño argentino.
Gracias amiga, es bueno estar sincronizados y quedamos a la espera de tu escrito sobre el dinero, cosa tan importante que parece que domina el mundo.
Un Fuerte Abrazo para ti desde la primavera Española 🙂 .
Los hijos se convierten en los más restrictivos padres con los padres.
Un abrazo.
Parece que si, eso es algo bastante común, es como una venganza.
Un Abrazo Alberto 🙂 .
El exceso de dinero acarrea muchos problemas, más incluso que su escasez.
Parece que así es sin duda.
Un fuerte Abrazo Nuria 🙂 .
No hay que atesorar el dinero, éste se ha ganado con nuestro trabajo y creo que se ha de disfrutar de lo que se tiene cuando se llega a mayor. No se si esa joven va por el dinero o simplemente se ha enamorado a veces la diferencia de edad se puede compaginar.(Podría explicarte un caso a la inversa con una diferencia de 28 años). Los hijos, además de querernos, tambien son egoistas y a veces nos esclavizan. Es el propio interesado quien debe decidir, y yo despues de haber tenido muchos bajones, ahora digo CARPE DIEM.
Es verdad amiga, lo más importante es ser autónomos y no depender de nadie, porque cuando dependes de alguien aunque sean tus hijos éstos condicionan tu vida enormemente.
Por desgracia todos nos hacemos mayores.
Un Fuerte Abrazo querida Rosa 🙂 .
El dinero es codicia. Pero el anciano tiene razón, si el desea regalarlo, pues quien se lo impide si el dinero es de èl. Me hiciste recordar un cuento que escribì, si deseas leerlo, te deo la liga:
https://senddero.wordpress.com/2012/01/30/el-nino-y-el-anciano-2/
Tu relato es genial, está en tu línea y lo he disfrutado mucho, gracias por dejar aquí el enlace que recomiendo.
Un Fuerte Abrazo querido Rubén 🙂 .
Sale mi buen amigo, parte de la historia , la de la selva, la escuch[e de los labios de un anciano. Un abrazo.
Muy interesante Ruben, otro Abrazo 🙂 .
Los hijos en su celo excesivo, también pueden equivocarse. E su dinero, así que opino que es él quien debe decidir.
Real tu historia, Joaquin.
Mil besetes soleados…
Es verdad debe decidir él porque el dinero es suyo, pero a veces el excesivo celo…………..
Un fuerte abrazo querida María 🙂 .
Gran la reflexión que planteas en este texto. ¡Oh dinero, cuanto corrompes!
Un abrazo.
Gracias Isabel.
Un fuerte abrazo querida amiga 🙂
Vamos a ver…..yo lo veo claro aunque eso no quiere decir que este en lo cierto vale?…si el protagonista está en sus cabales…y parece que sí…y es su dinero..que lo disfrute…nunca va a saber si la joven lo quiere por ese motivo es verdad…pero tampoco sabe si los hijos en verdad lo protegen o con su actitud a lo mejor también están velando por la caja de caudales…vete tú a saber…al igual que los padres en un momento determinado tenemos que respetar las decisiones equivocadas o no de los hijos…los hijos deben de hacer lo mismo con los padres…les guste o no..
Besos con alas…me gustó que me invitaras a la reflexión…
En tu comentario lo has dicho todo no tengo nada que añadir.
Gracias y un fuerte Abrazo Leha 🙂 .
Yo no sé si el dinero pueda tanto, pero no debería poder más que la libertad del hombre. Me has traído a la mente aquella hermosísima y tan real canción que recorrió el mundo «Caballo Viejo» de nuestro querido Simón Díaz. Aquí te la ofrezco para adornar tu excelente post Joaquín
Muchas gracias por tu hermosa canción y por tu comentario.
Un fuerte abrazo querida Flori 🙂 .
Un tema duro y difícil de debatir. Podemos tener cada uno nuestra opinión sin que ello quiera decir que acertemos o erremos.
Te voy a hablar en primera persona.
Si mis facultades mentales están intactas y mi dinero a buen recaudo, eso quiere decir que soy igual de libre que años atrás y que tengo los mismos derechos y obligaciones que entonces, de este modo, aún a sabiendas de que mis hijos velen por mi bienestar, nunca voy a consentir que se inmiscuyan en la que puede ser, mi última oportunidad de ser feliz.
Si me equivoco o no, será sólo responsabilidad mía y pagaré o disfrutaré las consecuencias.
Besos, Joaquín
Estoy de acuerdo contigo y debemos luchar por nuestra libertad e independencia.
Un fuerte abrazo querida Yeste 🙂 .
En las parejas la diferencia de edad, es uno de los extremos que generan más problemas. El dinero es uno de los condimentos.
Lo hijos cuidan las conductas de los padres, con el mismo afán que los padres, cuidaron de ellos cuando eran niños.
Agregale, sal y pimienta, y ya tienes un lío de primera.
Qué bien eliges los temas!
Un abrazo.
PD. Voy a leer el cuento de Rub, y el video de Florí, y veremos.
Hasta pronto.
Gracias amiga por tus palabras y por el comentario.
Un fuerte abrazo querida Stella 🙂 .
Los aportes de Ruben y Florí, redondearon tu post.
Siempre he pensado que lo mejor de éste blog sois sus comentaristas, todos muy buenos.
Otro Abrazo amiga 🙂 .
Uf! Cuando los hijos pueden convertirse en carceleros, mal asunto, Joaquín. Esperemos que, cuando lleguemos a esa edad, esa pesadilla que hoy comentas no sea una realidad.
Un abrazo: emilio
Esperemos en ello y vivamos tranquilos sin acumular demasiado dinero……
Un Abrazo Emilio 🙂 .
Muy bonita historia y muy común, los hijos vivirán su vida y por naturaleza propia son egoístas y la vida solo se vive una vez con lo que la libertad no tiene precio y el amar o que te amen tampoco y esto último no entiende de edad.Un beso Joaquín.
Gracias Mercedes un beso querida amiga 🙂 .