– Todo iba bien entre nosotros y cuando no coincidíamos en algo lo hablábamos y llegábamos a un acuerdo.
Últimamente es difícil que lleguemos a un acuerdo y la disputa queda en el aire sin cerrar y nos vamos a la cama con las entrañas revueltas y es difícil conciliar el sueño.
Yo sé que ya no es como antes y sé que alguien se ha interpuesto entre tu y yo, y no sé que hacer.
Trato de acercarme pero me recibes de uñas y poco a poco vas faltando más tiempo de casa.
Yo lo entiendo porque llevábamos mucho tiempo alejándonos poco a poco el uno del otro y ahora estaría bien que fuéramos sinceros.
Creo que ya no queda nada entre tu y yo.
Debemos separarnos, así es inútil vivir, no tenemos ninguna necesidad de aparentar ante nadie ni de engañarnos.
Te lo pondré más fácil, seré yo quien me marche y mañana respirarás libre mirando a un nuevo futuro que deseo te sea feliz.