El hombre que le gustaba escribir

Foto de Joaquín Sarabia

Habia

Habia un hombre

Que le gustaba escribir.

Lo hacia por placer

Le gustaba.

Pensaba

Que si sus escritos

Ayudaban a alguien

Seria un sueño.

Y almacenaba escritos

Y pensaba

Que quizás un día

Alguien los leería

Y les causaria placer.

El hombre murio

Murio de viejo.

Alguién descubrió sus escritos

Y los publicó

Y mucha gente valoro su obra.

Sus cuentos gustaban.

Habia un niño solitario

Incapaz de hablar con nadie.

Sus padres le dieron cuentos

Del hombre

Que le gustaba escribir.

Y el niño sonrió

Y el niño se comunico.

Y el hombre que le gustaba escribir

Lo vió desde el más allá.

Y desde el más allá

Sonrió satisfecho.

Nunca digas estoy mal

Foto de Joaquín Sarabia

Nunca 

Nunca digas

Nunca digas estoy mal.

Porque

Debemos callar

Callar los sufrimientos.

Suficiente

Dolor hay ya

Como para

Que nosotros lo incrementemos.

Miremos atrás

Miremos a los que sufren más

Y veremos que debemos callar

Callar nuestros sufrimientos.

Y en la intimidad

Con los más allegados

Darnos consuelo

Y aliviar nuestras penas.

No digas estoy mal

Porque a todo hay quién gane.

Y no debemos

Sembrar dolor.

Porque dolor

Ya hay suficiente en el mundo.

Y nosotros

Estamos para aliviarlo

No para extenderlo.

Al final pudo amanecer

Foto de Joaquín Sarabia

Todo

Todo era oscuro.

La vida era oscuridad

Todo era difícil

Todo era complicado.

Nadie podia llegar a mi

Yo no podia llegar a nadie.

El diagnóstico

Era malo muy malo.

Estaba condenado

Condenado a no vivir.

Y empezó el camino

Un camino por selvas

Selvas inexploradas.

Y trabajamos

Con voluntad

Con esfuerzo.

Con tiempo

Con mucho tiempo.

No hay meta

Pero el paisaje ha mejorado.

Y nos miramos

Y sonreímos

Y levantamos los brazos

Por el gol conseguido.

Por nuestro gol

Nuestro gol

De la Victoria.

El ogro que rompia todo lo bello.

Foto de Joaquín Sarabia

Habia

Habia un ogro feroz

Que destruia 

Todo lo bello.

Cuando algo era bello

El ogro lo rompía

Lo pisaba y destruía.

Era un ogro

Feroz con lo bello.

Sólo tenia una debilidad

Eran unas rosas

Unas rosas amarillas

Bellas como la luz

Y débiles cuan mariposas.

El ogro cuando las veia

Quedaba paralizado

Y extasiado

Eran su debilidad.

Un día estando mirando

Sus rosas

Unas abejas se posaron

Sobre ellas.

Y el ogro feroz

Lleno de celos

Se lanzó sobre las abejas.

Pero ¡oh! desgracia

Junto a las abejas

Destruyó sus flores.

Desde ese día

El ogro se encerró en su cueva

Y no se le volvió a ver.

Cuentan que murió

Murio de tristeza.