¡Piensa Bien!

-Ya le digo que todo es casualidad, su coche se la cayó a la grúa por accidente, el que ahora le den siniestro total no es culpa nuestra el coche ya  era siniestro total antes de caerse de la grúa por lo que nosotros no nos hacemos responsables.

Bueno tranquilo yo sé que el yoga relaja y sentándome con las piernas cruzadas y los brazos estirados cerca del cuerpo el espíritu vuelve a relajarse y lo del coche pasará pronto como una anécdota y la paz del espíritu volverá a mi y seguiré pensando bien de mis semejantes.

-Martinez mire no tengo más remedio que tomar la medida de rebajarle el sueldo un veinte por ciento y creerme que lo siento pero tienes que dejar el puesto de gerente y pasárselo a mi primo que sabe del asunto, tú puedes ocupar aquella mesa del rincón.

Bueno a veces la vida es dura, pero bueno pensaré bien y para ayudarme a pensar bien en vez de cinco minutos de posición de loto haré dos horas y lo acompañaré con el ejercicio de la cabeza en el suelo las piernas en alto y los brazos en cruz, con movimiento de pedaleo en las piernas y los brazos subiendo y bajando, con dos horas de éste movimiento lo del trabajo pasará pronto al recuerdo y yo seguiré pensando bien de mis semejantes.

-Escucha marido me he enamorado del actual gerente de la empresa donde trabajas y me voy a vivir con el, lo siento cariño la vida es así yo no lo he podido remediar.

El coche, el trabajo, mi mujer ahora, todo se me pone difícil, pero tengo que seguir fiel a mis principios y para ello me ayudaré del yoga, creo que con veinte horas de los dos ejercicios anteriores y el nuevo ejercicio de las piernas por los hombros con los brazos por debajo y las manos acercándolas a las orejas mi espíritu se serenará y todo quedará como antes.

Pues no, no me funciona y me pregunto ¿porqué?, hasta ahora me funcionó pero los últimos acontecimientos los dejan sin efecto y el yoga y la relajación transcendental no surten efecto, no tendré más remedio que hacer como hace todo el mundo gritar y pelearme con los de la grúa, decirle cuatro cosas muy claras a mi jefe y su ridículo primo y despedirme, y con mi mujer ¡ay! con mi mujer es más complicado porque ella era todo lo que tenia, ahora no creeré en al amor y todos los castillos levantados en torno a el se desplomarán y la polvareda no me dejará ver nada, pero ésto es lo que sucede a todos por lo que sólo podré aguantar y soportar el paso del tiempo…..quizás mañana………. quizás……..