Palabras para Júlia.

Hola Júlia, todavía no estás, pero ya sabemos que vienes, nosotros los humanos tenemos máquinas que nos permiten ver dentro de nuestros cuerpos y ya te hemos visto en el seno de tu madre.

No se lo digas a nadie pero tu madre se llama Marta.

También sabemos ya, que eres una niña, debes saber que los humanos nos dividimos en dos grupos, niños y niñas y ésa división hace la vida más agradable y nos permite mayores satisfacciones.

Vas a llegar en un momento en el que nos rodea una crisis económica, pero no te preocupes, de momento tu presencia nos permitirá olvidarnos de otros problemas y además la presencia de una niña siempre es buena para todos los que te rodeamos.

Pronto empezarás a sonreír y veras acercarse a ti caras de adultos haciendo gestos raros y diciendo tonterías, tú tranquila míranos y no nos hagas caso, tú al principio sólo sonríe.

Durante unos años oirás comentarios de los mayores como éstos : “Que guapa es ésta niña”, “hay que ver lo lista que es”, “no sabes lo que hizo el otro día”, y tus abuelos dirán cosas parecidas a “Ésta niña hace cosas que nunca hemos visto en ningún niño, es especial”, tú tranquila. ésto es lo normal, tú oye y calla, ten en cuenta que tus abuelos verán cualidades en ti que no fueron capaces de ver en sus hijos y te verán como una superdotada.

Pasará el tiempo querida Júlia y poco a poco los mayores dejaran de hacer gestos raros delante de ti y sus comentarios irán suavizándose.

Tú lo verás todos distinto y ya podrás hablarles de tú a tú y escucharás cómo te transmiten sus opiniones, opiniones que les ha costado años formarse y te repetirán continuamente, tú oye y con habilidad y poco a poco debes trasmitirles cómo ves tu los asuntos cotidianos, porque observaras que sus mentes están atadas a costumbres difíciles de abandonar para ellos.

Trata con cariño a tus padres y abuelos, los pobres ya son mayores y debes procurar no herir su sensibilidad, de ése modo los tendrás contentos y te permitirán hacer lo que deseas con mayor facilidad.

No olvides que existe el mal, pero no te obsesiones con ello, guiate siempre de tu corazón y de ése modo serás feliz.

Acuérdate de cuando seas mayor dedicarme unas lineas, éso me hará muy feliz en mi vejez y besaré tú rostro con enorme cariño.

Querida Júlia te beso con verdadero amor, lo mismo que hago con tu madre, mi querida Marta y tú padre mi querido Jose.

Amor, siempre siempre me tendrás a tu disposición, debes saber que te espero con deseo y admiración, querida.