Fin del Mundo.

-Queridos amigos, escuchadme ¡por favor!.

Dios murió hace muchos milenios.

¡Estamos sólos!.

Y podemos llevarnos bién.

o llevarnos mal.

Si nos llevamos mal, las calles se convertirán en ríos de sangre.

Y las aceras se llenarán de restos disminutos de huesos y carne.

¡Por favor llevémosnos bién, es lo que todos deseamos.

Hoy hace buén día.

Pero mañana el Planeta (nuestra Tierra) puede estallar en diminutos trocitos.

Y nada, absolutamente nada cambiará.