La Víctima.

-Escucha no desanimes, porque aunque creas que tu lucha es anónima todos estamos pendientes de tí, resiste pero no como el tronco rígido si no como el junco flexible que aguanta los vientos con su balanceo.

Sabemos que las fuerzas del mal vuelven al ataque y sitian tu puerto, y nosotros no podemos hacer nada, nadie puede acudir en tu ayuda, sólo tú con las fuerzas acumuladas podrás resistir el ataque.

Sabes que te entendemos, sabes que cada vez que doblas las rodillas y comienzan a torturarte, nosotros lloramos, porque vemos que la lucha por la libertad no tiene fín, que pasan los años y los avances conseguidos no son la libertad, es una lucha eterna.

Por desgracia al final necesitas ayuda, y debes aceptarla porque ésos que te aconsejan son amigos, éso nos lo enseñaste tú hace muchos años, y esperamos que la vida vuelva a tus ojos, que la depresión sea vencida y que la química que te recomiendan tenga el efecto que todos deseamos.

Hermano, estamos contigo como sabemos que tú estás con nosotros.