Declaracíón.

-Queridos amigos, parece que Dios no desea llevarme de éste Mundo, por lo que he decidido seguir en él.

Y lo hago contento y feliz, porque la vida al fin y al cabo es un regalo, y los regalos (si hemos sido bién educados) hay que agradecerlos.

No puedo exenderme demasiado porque tengo el Ordenador Central (Cerebro), averiado y necesita una puesta a punto, pero promero que nos seguiremos viendo y charlando muchos años más.

Un Fuerte Abrazo a todos los que leéis éste rincón, y en general a todos los humanos sin distinción de Credo, Raza, Religión u Opinión.