El Peor Robo

-Suele suceder que cuando mayor interés pones en que algo salga bien va y todo se estropea.

Siempre he pensado que lo mejor es dejar que todo vaya surgiendo tal y como se presenta y que nuestra respuesta salga de forma espontánea de nuestro interior para de ése modo mejor atender a nuestros deseos más íntimos y profundos.

Pero ahora me encuentro ante algo que me rebasa, algo que supera todos mis límites y resistencias.

Nunca pensé que me sucedería a mi, esto era algo que estaba reservado a otros, que pertenecía a los sufrimientos reservados a otros, pero no, me ha tocado a mí y no lo puedo eludir.

He visto que mi cuenta bancaria está a cero y el banco me comunica que ha sido mi hijo.

¡Mi hijo! por el que habría puesto la mano en el fuego, al que habría ayudado con sólo pedírmelo.

No sólo me ha quitado el dinero si no que se queda con mi casa y me echa a la calle.

Si viviera su madre tampoco podría creérselo y yo no me atrevería a contárselo.

Ahora a mi edad y con una corta pensión ¿Qué será de mí?, pero mejor ser mayor y desvalido que joven y vigoroso porque en éste segundo caso ¡quién sabe lo que podría llegar a hacer!