Un Tiempo Peor

-Sabes que los tiempos cambian pero lo que nunca puede cambiar es la intención de mejorar las cosas.

Cuando éramos jóvenes luchamos contra el régimen que nos toco vivir por azares de la historia.

También luchamos contra las costumbres sociales establecidas porque eran caducas y oprimían el espíritu convirtiendo a los hombres y mujeres en esclavos de las barreras mentales que oprimían  e impedían el mejor disfrute de la vida.

Creíamos en la Libertad.

Pero ha pasado el tiempo y nosotros mismos hemos manchado todas aquellas ideas y nos hemos quedado anclados en el pasado.

El régimen que creamos ha envejecido y con los años se corrompió.

Debemos tener la capacidad de verlo porque todo envejece y si no se renueva se pone en peligro lo que con tanto esfuerzo se consiguió.

Ahora veo la perspectiva y observo cómo nuestros enemigos se han desarrollado en exceso y nosotros hemos perdido capacidad de reacción.

Volvamos la vista atrás y recordemos nuestra juventud, las ideas que nos hicieron soñar, luego miremos con ojos imparciales lo que nos rodea y si somos sinceros comprobaremos que no nos gusta ¡no puede gustarnos!.

Todavía nos quedan fuerzas para intentar enderezar lo torcido.

Pero pobres de nosotros, el tiempo nos ha atado a la costumbre y eso es mala cosa para los cambios.

Quizás sólo podamos esperar que aparezca una juventud que herede el estandarte que un día portamos nosotros y traigan los cambios necesarios.