-Puede suceder que a veces lo que es normal y habitual en nuestras vidas no se produzca y de momento y sin avisar surja la sorpresa.
Y debemos estar preparados para las sorpresas porque pueden venir acompañadas de una promesa de futuro que mejore considerablemente nuestra vida.
El problema es cuando ésa novedad nos pida y exija dejar nuestra monotonía y cambiar de vida.
Si hay otras personas implicadas el problema es aún más grande y puede ser de muy difícil solución aunque en pos del amor buscaremos el cambio a mejor.
Si también hay niños implicados el problema es aún más difícil y entonces nos plantearemos otras cuestiones de vital importancia y puede que todo siga como siempre.
Si estamos solos y libres recibiremos la novedad como una bendición que seguramente mejorará nuestra vida si no para siempre por lo menos seguro que por una buena temporada.