Yo vivía en la abundancia
Pero mi vida era pobre.
Ví las necesidades del mundo
Y como mi vida estaba vacía y sin sentido lo dejé todo
Y marche para ayudar a los necesitados.
Ahora la mirada de un niño con hambre o de un pobre me conmueven.
Y ésas miradas dan sentido a mi vida.
Yo me siento necesario para evitar el dolor de muchos seres humanos.
Ahora sé que mi vida en la abundancia no tenia sentido.
Los hombres mujeres y niños pobres hay que atenderlos
Si en la rica Europa comprendiéramos que debemos compartir y ayudar a los países pobres nos sentiríamos mejor.
Porque luchar por la justicia alimenta el espíritu.
No seamos egoístas
No seamos injustos
Y pensemos en los necesitados
Nos sentiremos mejor.
Es verdad queridos
Porque los humanos somos así.