Todo lo humano me produce temor, cualquier cosa que haga o diga primero necesito pasarla por el filtro de los demás, porque tengo miedo a molestar a llevar la contraria y vivo en continuo miedo, es como si esperara en cualquier momento una agresión verbal o física y paso todo el tiempo en la espera.
Prefiero estar en la montaña acompañado de una tormenta con rayos vientos y lluvia torrencial a estar en compañía de los humanos, no tengo miedo a los elementos ni siquiera a la mar embravecida a bordo de una barca, no no temo a la mar y sin embargo cuando aparecen los humanos siento miedo se acaba mi libertad y estoy agarrotado de pensamiento y movilidad y no soy libre para hacer o decir nada.
Asi pasa el tiempo y yo sé que es imposible contentar a todo el mundo y que siempre tendré personas que piensen distinto que actúen distinto pero es que no tengo valor ni siquiera con los conocidos con los familiares y se que eso es una barrera para mi desarrollo y sé que cada cual tiene su personalidad y sus pensamientos y sueño con mi libertad y sigo ésta vida clandestina que no puede satisfacer a nadie, ni a ellos ni a mi.
Veo nacer el día aquí en mi cuarto y oigo la voces de los que me acompañan y me pregunto ¿que pensarian si tuvieran acceso a mi interior a mi mundo a mis convicciones más profundas?, porque tengo convicciones y el haber vivido en una cárcel rodeado de enemigos y rivales no ha impedido que tenga acceso a mi mundo y sepa que mi deber para conmigo mismo y para con los demás es mostrarme tal y como soy pero no conozco el camino y ésta timidez me pone barreras y mi mundo es una celda cerrada con un pequeño ventanuco en la altura cerca del techo.
Y hablo con mi médico y me escucha y trata de romper barreras pero se que es una lucha a largo plazo una lucha de años contras fantasmas psíquicos esos que no se ven pero precisamente por su virtualidad son tan complicados de vencer, pero tengo una esperanza y la fe suficiente para pensar que estoy en el camino adecuado y quizás mañana sea más libre que hoy, ¡quizás mañana!.
APRECIADO JOAQUIN, EN TODAS LAS PERSOMAS APARAECEN DE VEZ EN CUANDO LOS FANTASMAS QUE LE HACEN A UNO SENTIRSE MAL, HAY UNA RECETA PARA MI, QUES: HAZ EL BIEN Y NO MIRESA A QUIEN, COMBATE AL QIE HACE DESGRACIADO A UNAS GENTES Y REZA SI ERES CRISTIANO, LA FE MUEVE MONTAÑAS. UN ABRAZO Y ME HA GUSTADO MUCHO TU POST
Muchas Gracias Lambertus por tu comentario.
Un Abrazo, amigo 🙂 .
Seguro que sí, seguro que sí. Ser libre es ser uno mismo y aunque parezca sencillo, es complicadísimo, de suerte que tenemos que recurrir a otros que nos guíen porque uno a sí mismo apenas se ve. Poco a poco, sin embargo, se van abriendo los ojos. Lo importante es tener interés por mirarse, el resto irá viniendo. Propongo un brindis por la libertad. Un abrazo.
Zambullida tu comentario es un soplo de aire fresco y limpio, uno mi copa a tu brindis por la Libertad.
Un Fuerte abrazo amiga 🙂 .
Yo nací libre, y creo en mi libertad, me agarro a lo que sea para conservarla..eso no me quita mis miedos, mis soledades, mis amarguras, ni siquiera mis ganas de volar lejos, pero seguiré luchando
por mi libertad, no le temo a los humanos..me temo a mí misma..
Es verdad Mari Ángeles muchas veces nuestro peor enemigo somos nosotros mismos.
Muchas Gracias por tu comentario, Un Abrazo amiga 🙂 .
Perdona que intervenga, Joaquín; espero que no te importe. Mª Ángeles: yo antes también me temía a mí misma y era, con diferencia, mi peor enemiga. Es algo bastante común, aunque la gente no lo suela admitir. Todos tenemos miedo, amiga, todos. Sólo hay dos emociones en el hombre: el miedo y el amor. El miedo no es otra cosa que la ausencia de amor, luego, en realidad, la única emoción es el amor. A veces la vida viene sembrada de contrariedades, a todos nos ocurre de un modo u otro. El sufrimiento nos desbarata y nos entristece, a todos, pero la amargura tiene raíces más profundas; procede, a mi entender, de la no aceptación del destino. Me da apuro escribir estas líneas porque, te aseguro, soy la menos indicada para dar ánimos. Todos venimos a sentir un poco lo mismo, nos parecemos más de lo que creemos; al fin y al cabo, estamos hechos de la misma pasta. Estate tranquila. Un fuerte abrazo.
Hay que luchar, combatir y hacer terapia con un@ mismo para ser libre y sentirse para mo tener miedo a nada y por experiencia creo que el miedo solo lo supera el amor y el sufrimiento. Un beso lleno de afecto
Gracias por tu visita y comentario.
Un beso Mercedes 🙂 .