Han pasado muchos años de lucha contra ésta enfermedad que me ha tenido preso, y sigo acudiendo a mi cita en ésa habitación, ésa habitación de libertad.
Los monstruos de la mente se van tranquilizando porque han ido saliendo por la boca, poco a poco año tras año y han sido digeridos y diluidos.
La vida pasa y atrás quedaron los internamientos, las bajas, las enormes historias fantásticas y terribles que se apoderaban de mi mente y sometían mi cuerpo, en ésos momentos y para esas circunstancias estaba Silvia, la enorme Silvia, ella con su habilidad me escuchaba y recetaba el producto adecuado en las dosis adecuadas, y volvía a repetirse la historia, los monstruos, las violencias y todo desembocaba en el mar de la terrible depresión y vuelta a empezar la vida, el trabajo, los amores, las decepciones, los sueños aplazados y la cárcel de la vida rodeandome y tapando mi boca.
Fui fiel y seguí acudiendo a nuestro cuarto, primero en grupo, luego mano a mano entre tú y yo, y hablábamos de todo, libros, políticas, ideas y aquel cuarto fue convirtiéndose en mi universidad, mi pequeña Universidad, no pocas veces tomaba nota de libros y me los leía y poco a poco fui eligiendo los míos, mis libros, los que me interesaban, no en vano aquella habitación era un rincón, el único de libertad para mi y mi mente.
Te prometí que escribiría un libro que fuera capaz de resumir nuestras conversaciones, en éso estoy y quizás antes de morir lo consiga y quizás pueda ayudar a alguien que viva en la misma cárcel o parecida.
Se puede vivir en un campo de concentración de exterminio de forma real o de forma virtual y no por virtual ser menos temible y terrible.
Yo no voy a abandonar el camino emprendido y quizás sólo me acerque a la meta, porque lo bello está en caminar no en llegar.
Lo importante es que has encontrado el camino, que vas encauzándote y que se te nota tranquilo y relajado.
Te deseo la mejor de las suertes.
Besos
Ana
Muchas Gracias Ana, lo importante es estar tanquilo y relajado como muy bien dices.
Un Fuerte Abrazo 🙂 .
Vaya, cuantos no necesitaremos terapia?, me preguntaba mientras te leía amigo… a veces la vida se presenta con tantos altos y bajos que es imposible no sentirse tambalear…
Encantada de leerte
Un abrazo.
La terapia puede ayudarnos a disfrutar más de la vida, tienes razón todos la necesitamos.
Gracias por tu visita Flori.
Un Abrazo 🙂 .
Me ha impresionado el texto, Joaquín. Uno cuando es capaz de abrirse, de expulsar cuanto lleva años acumulando por miedo al rechazo, a la incomprensión, comienza ya una nueva vida, aunque en apariencia siga haciendo lo mismo, llevando la misma rutina. La revolución interior, una vez puesta en marcha, es imparable.
Es verdad cuanto dices.
Gracias por tu comentario.
Un Abrazo Zambullida 🙂 .
Querido Joaquín, me imagino los momentos por los que habrás pasado, tus altibajos y mejoría.
El proceso es lento y parece que nunca va a concluir, pero un día acaba, por fortuna, y nos encontramos ante una persona nueva, renovada, que afronta la vida sin temores y sin miedos.
Te comprendo y te mando todo mi afecto.
Gracias por tu comentario, es verdad es lento pero merece la pena.
Un Abrazo Mercedes. 🙂 .
El sufrimiento como el que describes te ha transformado, en el hombre pleno que escribe. Poder hablar, así del pasado, es liberador, compartirlo es sanador.
Te acompaño, con un fuerte abrazo.
Hasta pronto..
Tienes razón, cuando se pueden comentar las cosas es buena señal.
Gracias y un Fuerte Abrazo 🙂 .
Los corruptos (los del ladrillo), los que nos han llevado a la crisis, los que se jubilan con pensiones «de oro», los que llevan su dinero negro a paraísos fiscales, los que abusan de su poder, los especuladores, los que apuestan por la desigualdad…¿no tendrían que acudir, por ley, a terapia?
Son gente que causa mal a la sociedad, su lugar seria la cárcel.
La terapia podria ayudarles después de la cárcel.
Gracias por el comentario Emilio.
Un Abrazo 🙂 .
Joaquin, estás en pleno VIaje a Itaca, donde lo importante no es la meta, sino el camino que lleva a ella.
Eres valiente por lo poco q voy leyendo
Muy valiente
Un beso
Muchas gracias por tu visita y comentario Azo.
Un Fuerte Abrazo 🙂 .
Hola Joaquín
No es nada fácil abrirse de la forma que expresa tu texto, quizá por eso hay tanta resistencia a las terapias, pero siempre resulta liberador compartirnos a los demás, pues al igual que en una terapia, nos escuchamos a nosotros mismos…
Recibe un fuerte abrazo
Es verdad compartir es sano y liberador.
Gracias por tu visita y comentario.
Un Fuerte Abrazo A.B. 🙂 .
Terapia? A diario con uno mismo hay que hacerla frente las adversidades y contratiempos de la vida, solo quien conoce ese estado y sufrimiento puede saber con criterio lo que es. Un abrazo extenso Joaquin
Gracias Mercedes y un Abrazo 🙂 .