El Inmigrante

Trabajé en un carguero para llegar a tú país. Cuando llegué era verano y podía dormir en la calle, afortunadamente mi idioma es igual que el tuyo y podía dirigirme a vosotros, el momento económico era bueno y encontré trabajo. Soledad se llama el primer problema, una soledad profunda a la que acompaña un zumbido en la cabeza con los recuerdos en imágenes de mi gente de mi familia. Porque aunque me veías sólo yo tengo familia y amigos en mi país aquí no tenia nada. Me lancé a la aventura y fui un sin papeles, luego regularice mi situación y ahora estoy legal entre vosotros, amo a éste país que me acogió me dio trabajo y me aceptó como ciudadano con todos los derechos. He trabajado duro pero he visto el fruto, en mi país se trabaja duro y no se veía fruto ni servicios de ningún tipo. Mis hijos han nacido aquí y son españoles se sienten españoles. Otra generación que trata de superarse y progresar, porque para progresar hay que conocer un mundo peor más duro y más abandonado. Los que hemos venido sin nada hemos tenido siempre la meta de alcanzar el bienestar.

Yo hablo desde mi punto de vista, no soy letrado y sé lo justo para leer y escribir y éso no quiero que le suceda a mis hijos por éso van a la escuela pública y se relacionan con niños venidos de otros lugares y se unen y se aceptan. Es curioso pensar como las distintas culturas se mezclan y es curioso también poder observar cómo puede surgir el rechazo, y el rechazo puede aparecer cuando no hay suficiente para todos, yo he conocido un pueblo que me aceptó pero cuando empieza a faltar el trabajo y se dice que nosotros los inmigrantes quitamos los puestos a los de aquí, yo me preocupo. Cada pueblo tiene su sentimiento nacional y existe de forma latente el peligro de que cuando hacen falta culpables se mire hacia el extranjero y he oído que en Europa crece ése sentimiento racista y me preocupo. Yo soy hermano vuestro soy hispanoamericano pero a veces me pregunto si el mundo islamista si los musulmanes están a gusto entre nosotros ¿son compatibles sus creencias religiosas con la libertad democrática Occidental? y no encuentro respuesta. Sé que todos somos hijos de Dios y hermanos pero cuando escasean los bienes materiales entonces somos menos amigos y miramos con recelo.

No entiendo de política pero sé que la libertad no tiene precio pero para mantenerse necesita que la economía funcione, por éso estoy preocupado. Yo estoy en el paro y mi mujer también, el subsidio se nos acabará pronto y el futuro aparece negro y con la oferta (imagínate oferta) de volvernos a nuestro país que con la crisis económica está peor que cuando yo estaba allí. Para nosotros significa que años de soledad, trabajo y adaptación no han servido para nada y de nuevo volveremos a estar como al principio.

Hermano defiende lo que tienes porque es mucho, perteneces a un gran país. Defiende la libertad porque es el mayor bien y lucha por el bienestar que es el lujo que debe acompañar a la libertad. Yo he sido muy afortunado de vivir entre vosotros.