El Fútbol

¿Tú sabes lo que significa pertenecer a un grupo y ése grupo su razón de ser es vencer? ¿sabes lo que significa medir tus fuerzas públicamente contra rivales superiores o iguales a ti?.

Es como un sueño gratuito porque ganes o pierdas todo va a seguir igual, tu vida y la de los demás va a seguir siendo la misma y con los mismos problemas sólo una cosa ha cambiado, en el enfrentamiento contra tú rival tú has vencido y éso no te lo quita nadie.

Yo pertenezco a un grupo al grupo que forma mi equipo, y jugamos juntos y si mi compañero está bien será mejor para mi. Mira a mi me gustan los retos y cuanto más difícil es el equipo rival más me motivo y no tenemos miedo a nadie, y cuanto más grande y superior sea el equipo que tenemos delante más motivados estamos, porque si perdemos éso es lo normal y si vencemos ¡ahi si vencemos! todo nuestro cuerpo funciona por encima de sus posibilidades y corremos y saltamos como poseídos por un poder que nos supera, y volamos y marcamos goles que no sabemos marcar y entonces ¿qué satisfación puede superar a ésa victoria? ¿ acaso hay dinero en el mundo para pagar un éxito así?.

El cuerpo nuestro cuerpo es capaz de hazañas inimaginables, el cuerpo nuestro cuerpo si se pone de acuerdo con nuestra mente y con la mente de nuestros compañeros y de nuestros seguidores es capaz de cambiar el mundo.

Sabes lo que sucede cuando golpeas el balón y éste termina justo en el punto donde has querido colocarlo, pues sencillamente has conseguido un milagro que se completa cuando el compañero lo recoge y combina con ése otro y superan a los defensas y al final cuando el balón se estrella en la red, todos los circuitos cerebrales de los once compañeros junto con los miles de seguidores producen una energía eléctrica que nos hace saltar y caer a tierra, ¡ lo hemos conseguido !, hemos conseguido lo imposible hemos logrado vencer nuestros límites y cuerpo y mente estallan en una energía acumulada durante tiempo indefinido, y miramos al cielo y nos decimos ¡ lo hemos logrado ! y abrazamos al compañero querido y abrazamos a nuestra afición y por un momento abrazamos al mundo.

Es verdad ¡ no sólo de pan vive el hombre ! necesitamos otras cosas además de los alimentos por éso construimos templos, esos templos que se llenan con miles de personas que vibran al unísono y que regularmente acuden a los estadios (esos templos del deporte) en busca de un sueño, en busca de la lucha y la victoria.

Amigos ¿ cuantos opios necesitamos los humanos ?, es evidente que necesitamos soñar y que la vida cotidiana no nos proporciona todo lo que necesitamos y que por muchos éxitos profesionales que consigamos, por mucho dinero que ganemos al final estamos vacíos y algo nos falta por éso necesitamos nuestros “opios” particulares y el fútbol es uno de ellos y a nivel mundial.

Por éso amigos no nos confundamos, nos guste o no el fútbol, lo critiquemos o no y lo empleemos para ocultar otros temas más serios, no debemos olvidar que el fútbol en si tiene su seriedad, seriedad que es etérea y volátil y no cambia nuestra vida pero que nos hace sonreír y se adentra en el mundo de los sueños, por éso ¡ no sólo de pan vive el hombre !.

El dinero, todo lo corrompe el dinero, y los millones que se manejan en le fútbol responde a la ley de la oferta y la demanda y todo lo mancha y todo lo corrompe, pero creeis acaso que ¿ puede llegar a manchar el valor de una gran jugada? ¿creeis acaso que el sucio dinero puede ocultar la luz de un espléndido gol ?.

Queridos somos la especie que sueña y que busca retos y nunca nos cansaremos de ponernos a prueba y siempre llegaremos más lejos, nunca podremos apagar las luces que nos iluminan por dentro ni ocultar todas aquellas actividades que nos hacen soñar y rozar con los dedos el infinito.

Hemos construido enormes estadios, hemos visto cómo equipos humildes han vencido a grades equipos, hemos visto tantas cosas que necesitamos ver más. A ti te servirá el fútbol a otros les sirven otras actividades y otras cosas, pero en el fondo todos buscamos lo mismo vencer ésa enorme montaña que trata de cortarnos el paso, y la vencemos con un gol o con una escalada.

Allí donde no llega la realidad llegamos con nuestros sueños, somos así mitad sueño y mitad realidad y al final la mejor opción ante la desesperación es el sueño, el sueño de ése gol que nos haga Campeones del Mundo.