Mi Árbol

Sabes cuando yo nací tú ya estabas ahí en mi puerta, alto y majestuoso, sereno y murmurante con ése murmullo que formas con tu amigo el aire, que lo mismo acaricia que estremece con un fuerte viento. Pasan los años y tú eres como un punto de referencia, algo que siempre ha acompañado tanto de niños como de adultos.

Me coloco junto a ti y elevo mi mirada tratando de descubrir tu copa pero tú me la ocultas moviendo suavemente tus ramas y con ellas tus hojas, yo creo que lo haces conscientemente porque quizás piensas que cuando descubra tu cima ya no tendrás interés para mi, y te equivocas quiero que sepas que te equivocas, siempre he sentido curiosidad por ti, por ésa vida inmóvil a merced de los que te rodean y siempre generoso ofreciendo tú sombra y tus frutos.

Amigo yo he pasado por muchos estados de ánimo cada uno con su peculiaridad pero siempre que te he mirado tú estando igual de inmóvil me has transmitido distintos mensajes.

Cuando cargado de ira he salido de casa lo primero que he encontrado es tu imagen tu duro tronco y tus hojas y ramas y me decías ¿adónde vas tan iracundo? no será mejor que detengas tu paso y me miras ¿que ves? soy yo tú árbol y estoy sereno, acaso mi serenidad no me ha proporcionado largos años de vida, acaso los animales no buscan mi compañía, los pájaros duermen en mis ramas, las ardillas se alimentan y los asnos y perros disfrutan de mi sombra, acaso no es ventajoso tener serenidad.

Árbol cuando he estado triste tu me has recibido meciendo tus ramas y con una especie de silbido me cantabas algo así como ¡tranquilo todo pasa! y me sentaba junto a ti y escuchaba tus consejos, al final rodeaba tu tronco con mis brazos y te besaba.

Por éso en ésta hora triste en la que la enfermedad te ha atacado y quieren convertirte en leña para alimentar el fuego yo me resisto, no me imagino ésta casa sin tu presencia no me imagino mi vida sin ti.

¿Recuerdas árbol el dicho del abuelo que te ordenaba florecer aunque el no viniese y tú obediente floreciste cuando el dejo de venir porque ya no estaba?.

Yo siempre he pensado que tienes vida y das tu mensaje de vida y tienes tú filosofía y tú memoria por éso no sé como voy a poder vivir cuando mañana corten tú tronco y hagan leña con tus ramas.

¡Aunque yo no esté tú vive!, ¿que has dicho árbol? ¡ me ordenas que viva cuando tú ya no estés! árbol vamos a cortar tu tronco por la raíz para evitarte sufrimiento y te prometo que aunque tú no estés yo viviré.