El Médico.

Ha pasado mucho tiempo lo se muy bien y todavía no hemos comenzado a localizar el centro de la cuestión, sabes muy bien que incluso en las parejas pasan los años sin llegar nunca a conocerse por que a la dificultad de saber como es cada uno se suma la de los cambios que hace el tiempo en nuestras personas.

No quiero desanimarte pero tu diagnóstico era muy serio e incluso se pensaba que un tratamiento de éste tipo podía no tener los efectos deseados, por lo que debes saber que algo de experimental ha tenido tu seguimiento.

Pero tenemos muy presente que los humanos somos cajas de sorpresas y en lo referente al espíritu esa caja es aún más compleja y se nos escapan de nuestro conocimiento cantidad de causas que pueden influir en la persona.

Iniciamos éste camino yo médico y tu paciente, ahora y después de varias décadas tu ya eres médico y por lo tanto los dos nos convertimos en pacientes y médicos a la vez.

Hemos trabajado mucho y descubierto muchos nuevos caminos para la ciencia y a día de hoy se nos presenta a la vista un enorme campo de investigación sin explorar y en el que empezamos a poner el primer paso.

Yo no quiero que ignores mi afecto por ti como también conozco tus recelos y desconfianza hacia mi, desconfianza que los muchos años transcurridos aún no han hecho desaparecer.

Habita en ti la creencia de que aún yo tendría poder para encerrarte y privarte de libertad, cosa que deberías saber no es posible.

Ahora a mi me aqueja éste cáncer que me llevara en un corto periodo de tiempo a la tumba y me preocupa más que tu reacción el saber hasta que punto no tratarás de esconder tus sentimientos y despedirte de mi como cualquier día, quisiera saber si por fin eres capaz de manifestar lo que sientes y sobre todo de sentirlo, sabes que no son buenos los sentimientos ocultos como submarinos que en cualquier momento pueden traicionarnos.

Es una pena, se que una de las causas que más te animaban era el soñar con descubrir una solución para éste tipo de diagnósticos, pero debes asumir que hay más médicos y muchos mejores que yo.

No temas porque tus décadas de tratamiento están en buenas manos para ser aprovechadas adecuadamente en otros pacientes y recuerda que tu has marcado siempre tu camino y tienes capacidad para seguir marcándolo.

Tienes algo de mucho valor que es el amor de tu mujer, tu trabajo podrás seguir realizándolo con cualquier otro compañero.

Quiero que sepas que ha sido un orgullo trabajar con un paciente que ha llegado a se médico y conseguido salir de ése enorme laberinto en el que puede convertirse nuestra mente.

Cuenta siempre con mi afecto y respeto.