España.

Yo no he elegido el lugar ni el tiempo, pero la fortuna me hizo nacer aquí, en ésta tierra afortunada que ha ido construyendo a lo largo de los milenios el corazón de mis antepasados y mis padres me lo han transmitido a mi, sin saberlo, casi inconscientemente he recogido la herencia de tus entrañas de tu historia de tu climatología y se conscientemente que todo ha sido obra del azar.

Ha pasado mucho tiempo desde que los nehandertales y los sapiens convivían y vagaban a lo largo y ancho de tu geografía hasta que los primeros desaparecieron y nos dejaron huérfanos y solos.

Tu historia es rica y has sido fecundada por innumerables pueblos, celtas, iberos, comerciantes griegos besaron tus costas, cartagineses, romanos que nos enseñaron tantas cosas, visigodos que durante unos pocos siglos trataron de organizarte, musulmanes que te fecundaron largos siglos, y así poco a poco fuiste uniéndote y formando un pueblo una nación y ésa enorme fuerza concentrada estalló como un castillo de fuegos artificiales y se expandió por toda la tierra civilizando y transmitiendo tu idioma por distintos continentes.

Oh España, luego poco a poco, por descuido y por el correr de la historia, atascada en la pereza todo fue tomando el camino inverso y así como el Big-Ban comenzó expandiéndose, poco a poco y por la fuerza de la historia fuiste perdiendo paso a paso todo lo conquistado hasta volver a encerrarte en tu territorio original.

Ahora víctima de ése proceso desintegrador pareces empeñada en dividir en trozos pequeños tu propio origen, partir en trozos tu propio ser, tu propio corazón y como suicida desganada y desesperada condenarte a la desaparición.

No seas inconsciente, no te odies tanto a ti misma ¡oh España! porque tienes valores que debes defender, y ya no son valores sólo tuyos, son valores que pertenecen a la humanidad y si sabes lo que te conviene te olvidarás de desfasados, antiguos y perjudiciales nacionalismos y pensarás en términos más generosos y elevados que ponen por delante de territorios y pueblos los derechos inalienables y sagrados de los ciudadanos e individuos que quieren convivir en paz y en libertad y son conscientes que el final de todo lo recorrido a lo largo de los milenios no termina en pueblos separados si no en ciudadanos con la clara determinación y voluntad de la convivencia generosa de hombres libres de hombres hijos del mundo dispuestos a entenderse en justicia y libertad.

Hay dos opciones, repetir la historia o dar un paso hacia el futuro, es mejor no resucitar al nacionalismo que tanta violencia y sangre costó al mundo, mira ¡oh España! al futuro y busca la unión de Europa, la unión del mundo en democracia y en éso querida España encontrarás tu verdadera razón de ser.

¿Puede haber algo más grande que comprender que lo que verdaderamente importa es el hombre? lo demás son simples muletas que hemos utilizado los humanos a lo largo de la historia en nuestra heroica búsqueda del futuro, el futuro de todos.

Yo creo en tus hombres y mujeres y creo en el futuro de nuestra especie en éste Universo que por azar nos tocó para vivir.