El Tiempo.

Yo antes llevaba una vida con ilusión, creía en la bondad de los hombres y creía posible mejorar nuestra vida y llenarla de sentido y paz.

veía a la humanidad como una familia llena de buenas acciones e intenciones hacia los demás, ahora todo ha cambiado y no lo veo igual, las sombras sobre las intenciones humanas han ido ocupando el lugar de la ilusión y todo es más oscuro.

Cómo voy a contaros y hablaros de un mundo sombrío lleno de egoísmos y luchas internas en los que todos luchamos por obtener ventajas sobre los demás, no quiero sembrar desencanto y sin embargo es lo que veo y lo que siento, la edad me está venciendo y ya no es igual que antes.

Mi convencimiento me lleva a mantener dentro de mi la idea de que éste mundo lo que necesita son más personas buenas, porque la bondad crea bienestar y despierta las buenas intenciones, la buenas acciones, la paz y el compartir un mundo más justo y sano, porque la salud está directamente relacionada con las relaciones cordiales y bondadosas entre los hombres.

De vez en cuando me levanto con ilusiones renovadas y con ganas de luchar, de mejorar, de ayudar y de pedir ayuda con la seguridad de que mis hermanos los humanos van a tenderme la mano, y entre ellos y yo vamos a compartir ése vaso de vino que es la existencia en compañía y amistad.

¿Tan dificil seria que todos nos sintieramos necesarios y valiosos?, porque estoy convencido que los que se sienten valorados y útiles impiden que la frustración los convierta en malos amigos llenos de envidias y odios que son nuestros grandes enemigos.

La edad me va acortando los días que me quedan en éste mundo, pero por un momento levanto la mirada al horizonte sintiendo que todos mejoramos, que todos tenemos nuestros tesoros que ofrecer y nuestras sonrisas que reconfortan, y la tranquilidad vuelve a mi, y observo a ése hermano que me saluda y abraza y lleno de ilusión miro al futuro convencido de que lograremos un mundo más justo, en el que cada cual tenga lo que necesita, y la paz cubra la faz de ésta tierra nuestra, ¡Bendito sueño!.