El Empleo.

Me estás diciendo que no me soportas ni un día más, que ya no soy para tí lo que era antes.

Que has llegado a la conclusión de que no me necesitas, que buscarás otro que satisfaga tus necesidades mejor que yo.

Ante ésto yo no puedo hacer nada, porque en la vida los sentimientos cambian, y lo que antes significaba algo, ahora ya no.

No te preocupes, me esperaba algo así, llevamos demasiado tiempo juntos, y la antigüedad tiene un precio, ya sé que éso es la libertad de mercado, y sin libertad de mercado no funciona la economía.

Yo, ahora a mi edad no voy a poder encontrar otro trabajo, y al no poder terminar de pagar la hipoteca también perderé mi casa.

Tú me dices que es la única manera que tienes para que siga funcionando tú empresa, porque podrás contratar a alguién que te saldrá mucho más rentable.

Yo, quiero que sepas que lo comprendo, que la economía no entiende de sentimientos, y en definitiva lo que importa es que salgan los números.

Sólo me asalta una duda  ¿el porqué existen sueldos millonarios, cuando tantos estamos viviendo en la calle en la más absoluta miseria?