Nación y Tierra.

-Sabes, para mí no hay nada más importante que mi nación, que mi pueblo, por él haria cualquier cosa, nos une nuestra historia, nuestras tradiciones, nuestra tierra.

Mis antepasados me hablan de la antigüedad de mi raza, de las batallas legendarias en las que fuimos forjando nuestra razón de ser, nuestros sueños, los que nos unen a todos en éste entorno geográfico único e irrepetible, mi patria lo es todo para mí.

-Yo hace tiempo que deje de pensar en patrias, ¿sabes porqué? porque prefiero hablar de personas, de seres humanos semejantes a mí, con mis mismas necesidades y con los que quiero compartir las riquezas de la tierra, ésta Tierra nuestra, de los humanos, que nos proporciona sustento y oxígeno y nos dá el marco adecuado para que podamos vivir.

Para mí no es suficiente el lugar en el que nací, porque los lugares en los que nacemos son producto del azar, y porque la justicia y la paz no son especialidades del nacionalismo que es egoísta por naturaleza y racista por convicción.

Alguién dijo en una ocasión que se sentía “ciudadano del mundo”, así me siento yo, y mi patria, la que de verdad siento es la Tierra entera, y ahora como medio para alcanzar la justicia real y la libertad de los humanos, soy europeo.

-Tus ideas tendrían fundamento si existieran otros planetas rivales, porque la competitividad es el motor del progreso humano, y la unión verdadera la proporciona el enemigo común, por éso te faltará convicción y no podrás fundirte con tu raza para avanzar unidos hacia el futuro.

-Amigo conozco la fuerza del nacionalismo, fuerza destructiva, que arrasa al individuo convirtiéndolo en masa que va de aquí para allá buscando enemigos, y créeme siempre los encontrará.

Pero sabes una cosa ¿acaso no tenemos los humanos suficientes enemigos como para buscar más entre nosotros mismos?, las injusticias, la falta de libertad, la pobreza, las enfermedades, son muchos enemigos a los que combatir, no debemos buscar más enemigos, y el nacionalismo es lo que necesita para vivir, tener enemigos entre nosotros mismos, los humanos, es su principal razón de ser.

Por éso, yo no soy nacionalista de ningún lugar, sólo aspiro a trabajar por la justicia y libertad de todos los seres humanos.

-A mí los únicos seres humanos que me interesan son los de mi Nación.

-Lo sé, éso lo sé perfectamente.