Corrupción.

Cuando la economía anda bién, cuando tenemos trabajo y podemos vivir, nos parece que hay menos casos de corrupción o por lo menos nos preocupan menos.

Pero cuando no encontramos trabajo y la pobreza y miseria campan en nuestro entorno, duele especialmente el ver casos de corrupción y latrocinio descarados.

Suele suceder que en los países dónde hay más miseria abundan más los casos de gobiernos corruptos, que acaparan toda la riqueza unos pocos y permiten la miseria en la población.

Pero aquí, que formamos parte de la élite del mundo, en cultura y en avances políticos y sociales, nos parece mentira los casos de abusos con los recursos de todos.

En el caso de la Cajas de Ahorros, observamos que ningún partido político se plantea exigir responsabilidades a los Consejos de Dirección de éstas entidades con problemas y nos preguntamos ¿porqué no se piden responsabilidades?, y nos quedamos pensativos.

Luego nos enteramos que ésas entidades han estado dirigidas y administradas por políticos pertenecientes a los partidos que dirigen el país, y entonces se nos enciende una lucecita y nos decimos ¡claro, si han sido ellos los responsables! ¿cómo van a pedir responsabilidades?.

Miramos el panorama político en España y vemos que todos los partidos (menos uno) han tenido representantes en todos los Consejos de Dirección de las Cajas que ahora necesitan miles de millones para recuperar lo expoliado, y lo van a coger de nuestro bolsillo y claro ¡no se van a pedir responsabilidades a sí mismos!.

Sólo hay una fuerza política que por nueva y joven no está contaminada, y nos decimos ¿qué fuerza es ésa?, y es normal que nos lo preguntemos porque los medios de comunicación, en manos de los partidos mayoritarios, tienen la consigna de que no nos enteremos de que existe.

Pues sí, existe, y es la única esperanza, hoy por hoy, de intentar regenerar la Democracia, y es lo que está intentando.

Ésa fuerza es UPyD (Unión Progreso y Democracia).

Yo les doy mi apoyo.