Y tú ¿eres sólo circunstancia?.

-Yo, de joven pensaba que sólo somos circunstancias, que la vida y los acontecimientos nos arrastran de aqui para allá, y que nosotros pobres mortales poco podemos hacer ante las circunstancias, nuestras circunstancias.

-Existe la voluntad, amigo, no podemos olvidarnos que tenemos voluntad, que nos dá las fuerzas para luchar contra las circunstancias, la vida está llena de hombres que lucharon  y luchan contra las circunstancias.

-¿Y si la voluntad forma parte de ésa circunstancia particular?, tiene voluntad porque se ha encontrado con ella.

-Me asombra lo que dices, porque vienes a negar el esfuerzo, vienes a decir que todo el mundo es inocente, que un criminal merece la misma consideración que el más honrado trabajador, y sinceramente no son lo mismo.

-Mira amigo, venimos al mundo y cada uno de nosotros llevamos nuestro equipaje, y créeme, nuestra voluntad, nuesta bondad, nuestra crueldad, nuestros instintos buenos y malos, los desarrollamos de distinto modo, dime una cosa ¿Napoleón mató a muchos hombres y sin embargo fué un gran hombre, no?, vuelvo a decirte, circunstancias sólo circunstancias.

-Piensa en la famosa frase “yo soy yo y mis circunstancias”, ¿dónde dejas el yo? ¿acaso el hombre es sólo paja a merced del viento? ¿acaso el hombre no es responsable de sus actos? ¿acaso no conocemos lo que debemos y no debemos hacer?.

-Lo siento amigo, estoy confuso y a veces pienso que los humanos, todos juntos, no somos responsables de todo lo malo que nos pasa, y si lo fuérmos lo seriamos todos.

-No te confundas ¡existen monstruos criminales! y éso no me lo vas a negar.

-Y debemos encerrarlos y luchar contra ellos, pero todos somos semejantes y con las circunstancias adecuadas cualquiera puede ser un monstruo.

-Amigo, yo me he esforzado sobremanera para ser útil a los demás.

-Tú y tu circunstancia.

-Amigo, un criminal es un criminal.

-Él y su circunstancia.