-No creas que los humanos somos algo especiales, simplemente somos un poco más inteligentes que los demás animales, pero en realidad somos seres limitados como ellos y tenemos nuestras particularidades y nuestras necesidades, pero somos una simple mota de polvo en el inmenso Universo, nuestra existencia o desaparición no influiría en nada, y los astros seguirían su marcha imperturbables hacia ése lugar que sólo podemos alcanzar a imaginar.
-Perdóname, pero yo si no pienso que soy algo más que una mota de polvo en el Universo no podría vivir, necesito pensar que somos seres importantes y que detrás de nosotros hay un ser poderoso que organiza el mundo según leyes divinas en el que nosotros los humanos somos los elegidos.
-Estamos sólos amigo, y debemos darnos calor y compañía unos a otros, por que sólo nos tenemos a nosotros, y ¿quién nos puede conocer mejor que nosotros mismos?, yo no necesito de Dioses para pensar en mis hermanos.
-Yo sí necesito a Dios.
-Pero podemos entendernos ¿no?.
-Creo que sí.
-Éso me tranquiliza.
-A mi también.