Amor del Bueno

-Recuerdas, también nosotros tuvimos nuestra pasión, era una época en dónde la juventud nos inundaba y el amor físico se adueño  de nuestros cuerpos y nuestros corazones vivían pendientes del momento del encuentro.

Luego fueron pasando los años y ése ardor del principio fue perdiendo sus bríos originales y poco a poco aquel lago de aguas turbulentas se convirtió en un lago manso de aguas tranquilas y cristalinas.

Ahora eres imprescindible para mí, me acostumbré a ti y sin ti la vida no tendría sentido.

Somos amigos de muchos años y casi no necesitamos pedirnos nada porque con un sólo gesto e incluso antes del gesto ya sabemos lo que el otro desea.

¿Es ésto amor o es sólo costumbre?, es verdad que me acostumbré a ti y si me faltaras no sé si podría soportarlo, sin embargo miro todo lo recorrido junto a ti y llego a la conclusión de que si ésto no es amor ¿dónde se esconde el amor?.

Te quiero demasiado pero me cuidaré mucho de decírtelo no vaya a ser que pienses que no sé que lo sabes.