Todos tenemos nuestros puntos de apoyo.
Son los lugares o las personas con las que contamos en ésta vida para afrontar los problemas.
Y así caminamos por ésta vida.
Unos tenemos más o menos puntos de apoyo.
Pero normalmente son pocos.
Son nuestra pareja, nuestra familia y nuestros amigos.
Éstos puntos son más o menos fuertes y puede suceder incluso que tengamos dos o sólo uno incluso.
Por eso no es extraño ver personas sin ningún punto de apoyo.
Y las que no tienen ningún punto de apoyo normalmente están hundidas y abandonadas.
Pueden ser incluso gente abandonada en la calle.
E incluso con problemas mentales.
Por eso no nos creamos tan fuertes porque nadie está libre de verse sin ningún punto de apoyo.
Y si nos quedamos sin ningún punto de apoyo nadie sabe lo que nos puede pasar y dónde podemos terminar.
Por eso queridos creo que debemos pensar más en los débiles.
Porque puede suceder que ése débil sea tan fuerte como nosotros.
Sólo que las circunstancias y los apoyos le faltaron.
Queridos todos somos o deberíamos ser hermanos.
Por eso comportémonos como tales.