A mi me gusta cenar con los amigos.
También me gusta cenar con los familiares.
Pero cambian los tiempos.
Y cambian la circunstancias.
Y no creáis que la Navidad es algo especial para mi.
Ahora la Navidad no es nada especial.
Y me pregunto íntimamente si alguna vez para mi la Navidad fue especial.
Es algo que vive en el recuerdo.
Y aunque afortunadamente cenaré acompañado.
La considero como una cena cualquiera.
Como una cena que se hace un día cualquiera del año.
Para mi no tiene sentido religioso.
Y tampoco lo tiene de otro tipo.
Creo que en éste sentido y referido a cenas Navideñas del pasado mis sentimientos están ocultos.
Deberé coger pico y pala.
Para desenterrar sentimientos de Navidad.
Ocultos por el tiempo y las ausencias.