Uno puede enfadarse con las personas queridas.
Y uno puede enfadarse con los conocidos.
Pero el peor enfado es cuando te enfadas con el mundo.
Porque hay mucha maldad en el mundo.
Porque los poderes reales que dirigen el mundo son demasiado malvados.
Y esos demasiado malvados tienen demasiado poder.
A lo largo de la historia se han desecho de los molestos.
Y siguen haciéndolo.
Por éso estoy enfadado con el mundo.
Pero el mundo esta formado por humanos y los humanos son así.
Al mundo del poder le da igual mi enfado.
Porque ellos están muy por encima.
Y una pequeña gota de agua no inquieta al Océano.
Queridos somos así.
Por éso el mundo no cambiará y seguirá gobernado por el egoísmo y el mal.
Y nosotros manipulados por ésos poderes.
Es nuestro destino querid@s.
“Exige mucho de ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.” Confucio
Buenas noches, amigo
Besicos 🙂
Buena cita del sabio Confucio.
Muchos Besicos querida Aslaram 🙂
sobretodo si el mal se disfraza de religioso. abzos mi buen
Gracias por tu visita y comentario querido Rubén un Fuerte Abrazo 🙂
Muy significativo escrito, suele pasar a veces cuando no nos salen las cosas como esperamos,como deseamos nos enfadamos con el mundo como desacuerdo, pero lo mejor apreciado Joaquín, no enfadarse todo contratiempo es parte de la vida y es mejor llevarlo y resolverlo como mejor se pueda.Un beso
Gracias Mercedes un Fuerte Abrazo querida 🙂