Lo que sabemos.

¿Cuanto sabemos en realidad?

¿Conocemos mucho de la vida y del amor?

Lo importante no es saber mucho.

Lo que realmente importa es que sepamos aprovechar lo que sepamos.

Yo soy humilde y “sólo sé que no sé nada” como dijo el griego.

Pienso que si juntamos lo poco que sabemos con una buena dosis de positiva intención todo irá mejor.

Yo no soy sabio.

Pero creo que ésto es tan fundamental que nos vale a todos.