En determinados momentos estamos tristes y necesitados de ayuda.
Y los amigos acuden y consuelan.
Y nosotros hundidos por el dolor no escuchamos.
Y sus palabras y consejos no los oímos.
¿Acaso nuestro dolor importa a alguien? .
Y nos cerramos y lloramos.
Pero puede suceder y sucede que nuestro dolor puede impotar a alguien.
No cerremos los oídos ni el corazón.
Aunque el dolor nos invada dejemos abiertos los oídos y escuchemos.
Puede suceder que nos llevemos sorpresas agradables.
Nuestro corazón (el humano) es grande.
Que verdad que escribes Joaquín. Muchas veces es tan grande el dolor, que aunque tengas al lado tuyo una persona que te quiera, no lo podés ver. Lo importante es que estén al lado tuyo, con amor. Respetando tu silencio o tu mal genio. El que ama desde el corazón siempre estará mientras lo/la le des la oportunidad de hacerlo. Abrazos mágicos para tí.
Gracias Irlanda por tus acertadas palabras y por tu visita.
Un Fuerte Abrazo querida amiga 🙂
El abrazo, el silencio y el hecho de acompañar son muestras duras de amor.
Es verdad Rubén tienes toda la razón.
Un Fuerte Abrazo 🙂 .