Había un pueblo y en el pueblo una familia que criaba cuidaba y vendía animales.
Tenían vacas cabras y corderos.
Y la niña pequeña de la casa mantenía una estrecha relación con un corderito.
La niña le hablaba lo acariciaba y pasaban mucho tiempo juntos.
Un día al volver del colegio la niña no encontró su corderito.
El padre por error lo vendió a unos carniceros.
La niña no sabia que hacer en su desesperación.
Lloró y grito desconsoladamente.
El padre no sabia que hacer.
No había teléfonos y tampoco sabia exactamente dónde se habían llevado al corderito.
Estaba todos desolados….
De momento y desde la puerta oyeron beeee beeee beeee. ……
La niña se lanzó a la calle…
Y allí estaba su corderito…
Se abrazaron y lloraron largo rato.
Desde ése día se consideró un milagro la vuelta del corderito.
La niña y el pequeño cordero ya nunca se separaron.
Entrañable.
Gracias querida Nuria un abrazo 🙂 .
Estoy en el móvil y no puedo leerlo.
Lo leeré cuando pueda estar en el ordenador.
Gracias y un Fuerte Abrazo Aslaram. 🙂
Cuanto dolor apreciado Joaquín en el momento de perder algo tan querido,y cuanta alegría al recuperarlo,cuanta ternura un beso apreciado Joaquín.
Es verdad lo que dices Mercedes dolor y alegría uno seguido de la otra.
Un beso querida amiga 🙂 .
Una ternura!
Un abrazo querido Joaquín.
Gracias Stella un fuerte Abrazo querida amiga 🙂 .