Mi mujer me ha abandonado.
Y no pasa nada.
No pasaría nada si yo no la quisiera.
Pero resulta que la quiero.
Yo tenía a mi mujer
Era mi principal apoyo.
Sin embargo yo he sido muy torpe.
Yo no he sido capaz de darme cuenta de que ella no era feliz.
Por éso ha sido un duro golpe.
No sabia que amaba a otro.
¡¡he sido muy torpe!!.
Ahora estoy hundido.
Ahora no puedo quejarme a nadie.
Porque quedaría muy ridículo.
Ahora veo muy difícil mi recuperación.
Porque lo veo todo negro y cuesta arriba.
Quizás algún día pueda remontar el vuelo.
Pero ya nada será como antes.
Que bello escrito Joaquín y muy del día a día , a veces no es que no nos demos cuenta si la persona que tenemos al lado es feliz es que se prefiere ignorarlo por diversas circunstancias y es algo que no hay que descuidar en momento alguno, estamos de paso y tiene una importancia vital.Un beso.
Cuanta razón tienes querida Marcedes un beso también para ti 🙂 .
Los abandonos son muy tristes, Joaquin, pero a veces nos olvidamos con quien compartimos la vida y eso nunca se debe olvidar.
Besetes, amigo mío.
Es verdad hay que estar atentos.
Besetes querida María 🙂 .
Valoramos cuando perdemos… ¡no tenemos cura!
Gracias por tu texto.
Un abrazo.
Tienes razón Isabel .
Gracias por venir y comentar.
Un Fuerte Abrazo 🙂 .