El lujo.

He vivido los dos ambientes.

El del lujo y el normal.

¿Sabéis lo que distinguía uno de otro?.

Lo distinguía las personas.

Lo distinguía  el afecto y el cariño.

¿De qué le sirve a un hombre o a una mujer vivir en el lujo?.

No sirven de nada los cubiertos caros los hoteles o los lugares de lujo si no pueden sentir el afecto de los que le rodean.

Amigos valorar a las personas que os quieren.

Valorarlas porque no tienen precio.

Más vale un simple bocadillo con amor que el manjar más lujoso sin amor.

Queridos busquemos primero el amor.

Y lo demás nos será añadido como recompensa.